En su último partido en el estadio de Boca Juniors, Martín Palermo emocionó a los fanáticos xeneizes en una despedida que quedará en la historia del club.
Luego de 19 años de jugar en Primera División, Martín Palermo decidió colgar los botines y ayer en La Boca fue homenajeado como se lo merecía.
Tras el empate de su equipo frente a Banfield, llegaron los regalos, los reconocimientos, y sobre todo, laemoción.
A sus 37 años, Martín Palermo fue ovacionado por las 50 mil personas que agotaron las entradas paradespedir al máximo goleador en la historia de Boca.
Entre saludos, elogios y emotividad, Palermo recibió un inusual presente: el arco que durante años dio a la tribuna local y donde él mismo ha sabido convertir decenas de goles.
“Conviví diecinueve años de mi carrera soñando y viéndolo (al arco) en mi cabeza cada vez que me acostaba y pensaba en un partido. Y poder llevarme el arco de la ‘Bombonera’ es algo único”, confesó el astro xeneize.
Ídolo de Boca y convertido en uno de los más grandes goleadores del fútbol argentino (está quinto junto aJosé Sanfilippo con 227 goles), el Loco inició su carrera como jugador en Estudiantes de La Plata, pero fue en Boca donde cosechó la mayor cantidad de títulos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario