Vistas de página en total

jueves, 19 de mayo de 2011

Cae un avión en Río Negro: hay 22 muertos

Un avión de la empresa SOL Líneas Aéreas se estrelló anoche sobre la Meseta de Somuncurá, en el paraje rionegrino de Prahuaniyeu, muriendo las 22 personas que viajaban a bordo.

"El vuelo SOL 5428, que cubría la ruta Córdoba-Mendoza- Neuquén-Comodoro Rivadavia despegó a las 20.08 de la ciudad de Neuquén para cumplir el último tramo con destino a Comodoro Rivadavia", dijo en un comunicado la compañía aérea.

“No hay sobrevivientes. Lo único que vimos fueron restos del avión carbonizado, todo quemado”, dijo en comunicación desde el lugar a medios periodísticos el Director del Hospital de Los Menucos, Río Negro.

La línea aérea Sol informó que el avión que se cayó en Río Negro transportaba "18 pasajeros adultos, un menor y tres tripulantes", y la aeronave estableció la última comunicación a las 20.50, "notificando que se declaraba en emergencia". Se añadió que "el viaje era de un tramo de 1 hora 50 y la nave tenía combustible para 3 horas 30 minutos".

Efectivos policiales, bomberos y rescatistas trabajan en la zona donde cayó el avión con 22 personas en la localidad rionegrina de Prahuaniyeu.

Por su parte, la empresa aérea Sol precisó que se declaró en emergencia la aeronave después de partir del aeropuerto de Neuquén, por lo cual se "inició un operativo de búsqueda y rescate por parte de la autoridad aeronáutica".

Pobladores de Prahuaniyeu aseguraron haber visto "una bola de fuego en el cielo", que cayó en una zona de la "precordillera bastante inhóspita", según precisó un vocero policial.

Según la compañía aérea, la nave siniestrada era un SAAB 340 turbohélice, con capacidad para 34 pasajeros, aunque llevaba a bordo a 19 pasajeros, entre ellos un bebé y tres tripulantes.

Uno de los pasajeros subió en Mendoza, nueve en Córdoba y otros tantos en Nequén. La tripulación era rosarina.

Y si bien no se difundió la identidad del total de las víctimas, se informó que el piloto de la nave se llamaba Juan Raffo; el copiloto Adrián Bolatti; y la azafata Yésica Fontán.

La nave habría realizado en total tres alertas por problemas en sus motores a causa del frío que se sentía en la zona, donde había temperaturas bajo cero cuando ocurrió el siniestro.

El último llamado del piloto pedía aterrizar de emergencia por engelamiento.  Se trata de la formación de hielo, ya sea blando o duro, opaco o transparente, sobre la superficie de la estructura del avión en vuelo.

Horacio Darré, secretario de Planeamiento de la empresa SOL, consideró prematuro hablar de las posibles causas, y dijo que la preocupación central es recuperar los cuerpos de las víctimas.

"Se encontraron restos del avión, que está en una zona de difícil acceso, pero no podemos confirmar que haya sobrevivientes. Las posibilidades de encontrar personas con vida son mínimas", reconoció Darré.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario